Rehabilitación de una vivienda unifamiliar

Este es uno de esos proyectos de interiorismo con los que disfrutan los profesionales. ¿Por qué? Porque esta vivienda unifamiliar de más de 200 metros cuadrados situada en Mataró, a pocos kilómetros de Barcelona, se le presentó a la interiorista Eva Mesa, co-fundadora del estudio Tinda’s Project, cual lienzo en blanco sobre el que dar rienda suelta a su trabajo.

Los propietarios -un matrimonio joven con una niña- la habían adquirido recientemente aunque era una casa construida hacía tiempo, pero no estaba estrenada, a decir verdad, “todo estaba por hacer y lo primero fue remodificar la distribución, ya que la planta principal, sobre todo, estaba muy compartimentada”, explica la interiorista. Prueba de ello es que en el plano original se llega a contabilizar hasta ocho estancias distintas, además de un pasillo y un distribuidor, solo en esta planta baja.

El primer paso, pues, fue tirar tabiques y abrir espacios, un sello de identidad muy propio de Tinda’s Project, además de unificar todo a efectos de techos, instalaciones, carpinterías de puertas, suelos, etc. El objetivo a conseguir era el de “un proyecto bonito, funcional y con sensación de hogar”, comenta Eva Mesa, en respuesta a los deseos de sus clientes.

DISTRIBUCIÓN

Planta baja (124 m2)

A la vivienda se accede a través de un imponente recibidor por su doble altura, una sensación que se dulcifica gracias al uso de la paleta cromática habitual de Tinda’s Project de tonos neutros y suaves y el uso de la madera cálida para el parquet, común en toda la casa (salvo los baños). Llama la atención, aparte de una consola, el mueble principal del recibidor diseñado ‘ad hoc’ e integrado en la pared, justo en el lugar donde estaba en origen la puerta de acceso al salón que, con la reforma, se resitúa unos centímetros más allá para centrar su paso a la zona principal de esta planta.

En este mismo espacio y para acceder a la primera planta se ubica la escalera que también se reformó completamente en lo que al pasamanos se refiere, con la misma laca que los muebles; en cuanto a los peldaños, se visten también del mismo parquet general para ofrecer una continuidad visual.

La principal intervención de este proyecto de rehabilitación de una vivienda, sin duda, es el salón-comedor que se ha ampliado de forma considerable respecto al plano original y se presenta abierto a la cocina. Prueba de ello son las dimensiones de piezas tan importantes hechas a medida como la mesa del comedor, situada en el extremo con vistas al jardín y que me mide casi 2,5 metros. Lo mismo podemos decir de los sofás, dispuestos en forma de L, dado que uno mide cuatro metros de largo y el otro, tres metros.

La zona del salón está presidida por ambos sofás que miran hacia otra pieza de mobiliario clave, también diseñada especialmente por Tinda’s Project para este espacio y que acoge la gran pantalla del televisor y, en la parte inferior, un hueco para una futura chimenea de bioetanol.

La original forma sobresalida de este mueble tiene una explicación y es que, por el otro lado, coincide con el que se diseñó para el recibidor, de forma que se sitúan en el mismo plano ‘espalda con espalda’. Y precisamente se han aprovechado estos espacios laterales sobresalientes para incluir el mismo diseño de las hornacinas frontales revestidas de madera y pensados para colocar elementos decorativos o libros.

En el otro extremo de este gran espacio social abierto se sitúa la cocina en forma de L, de la cual se mantuvo todo el mobiliario de origen, dado que estaba por estrenar. Lo que sí hizo Tinda’s Project fue añadirle una isla diseñada como barra para comidas más informales y, muy cerca, una línea de muebles panelados que ocultan algunos electrodomésticos para complementar el equipamiento.

Junto a la cocina se encuentra la zona de lavadero y el acceso al jardín, además de un dormitorio de invitados y un aseo de cortesía.

Primera planta (95 m2)

La planta primera se ha reservado a la zona más íntima de la familia con la suite, además de cuatro dormitorios y dos baños, uno de ellos perteneciente a la suite. El objetivo ha sido seguir exactamente las mismas premisas que la planta baja en cuanto a estética y funcionalidad.

Cabe destacar la suite con terraza donde especialmente se agradecen los tonos serenos y neutros de la paleta de Tinda’s Project para fomentar un buen descanso. El cabecero de laca se ha diseñado a medida, incluyendo sendas hornacinas de madera de roble que hacen la función de mesitas de noche.

El paso al baño se ha aprovechado para situar dos grandes armarios lineales con los frontales de espejo para ampliar visualmente la estancia, con un detalle central de una hornacina de roble decorativa, haciendo un guiño al cabecero.

El baño de la suite es de líneas sencillas, combinando nuevamente blanco, gris y madera con la idea de no alterar el sentido cromático de todo el conjunto.

LAS CLAVES DEL PROYECTO DE REHABILITACIÓN DE UNA VIVIENDA

Nada más cruzar el umbral de la entrada de esta casa, con una rápida mirada a la planta principal se destaca el ambiente cromático perfectamente estudiado para aportar una agradable sensación de serenidad. Este equilibrio visual genera, a su vez, una elegancia de líneas sencillas que invita a quedarse.

De hecho, el color de las paredes se hizo expresamente para este proyecto y es el que marca la línea a seguir en todo el conjunto de elementos, empezando por los muebles lacados con el tono gris topo tan identificativo de Tinda’s Project. Esto puede comprobarse tanto en el del buffet junto a la mesa del comedor como en la consola del recibidor, así como en los muebles de la cocina y en el principal del salón, todos ellos hechos a medida por el estudio de interiorismo.

Otra característica del estudio es el uso de la madera de roble dentro de esta combinación de colores por sus connotaciones acogedoras y cálidas, y se ha elegido para la mesa del comedor, el sobre de la barra de la cocina y los detalles en los muebles del recibidor, del salón y del cabecero de la suite.

Los textiles tan importantes en cualquier proyecto de interiorismo, en este siguen la estela cromática del conjunto, predominando los grises en alfombras, tapicerías y accesorios. Cabe destacar el detalle de las sillas del comedor y los taburetes de la barra, ya que son el mismo modelo, teniendo en cuenta que se trata de un único ambiente y detalles así deben cuidarse especialmente si se busca una buena consonancia estética.

Y podemos añadir aún otra clave vinculada a los tonos del proyecto y son los toques en color negro que los propietarios solicitaron siendo, a la vez, una habitual práctica de los proyectos de Tinda’s Project. Ese toque distintivo y elegante que puede verse en lámparas, jarrones y otros accesorios de esta casa, “rompe con la paleta cromática lineal que predomina pero, a su vez, sigue siendo un color neutro, atemporal, que enriquece el conjunto y potencia las sensaciones”, opina Eva Mesa.

Interiorismo sobrio y elegante

Cuando el propietario de este piso decidió dejar de alquilarlo y convertirlo en su vivienda habitual, sabía que lo primero que debía hacer era una reforma integral. Y así fue. El encargo recayó en el estudio de interiorismo de Barcelona, Tinda’s Project, donde también está ubicado el inmueble, concretamente en la zona alta de la ciudad.

El día que Eva Mesa, responsable del proyecto, entró en el piso descubrió gratamente que contaba con una gran superficie para trabajar -unos 140 metros cuadrados útiles-, pero, por otro lado, vio espacios muy compartimentados, algo que sería lo primero que solucionaría coincidiendo con las peticiones del propietario que quería “estancias abiertas, grandes y prácticas donde se respirara una atmósfera de calma”.

A su favor, tenía una superficie cuanto menos especial, ya que el piso es un tríplex que juega con medias plantas que iban a darle mucho juego de cara a la distribución. “Y añádele que está situado en una séptima planta (en realidad una 14ª), con vistas delante y atrás, de forma podíamos y debíamos aprovechar al máximo la cantidad de luz natural que recibía la vivienda”, comenta la interiorista Eva Mesa.

Mucha luz natural para potenciar la amplitud espacial

Lo primero que se hizo fue tirar tabiques para abrir los espacios, generando estancias grandes y diáfanas que compartieran distintos usos. Dada la distribución de las medias plantas y cuidando un mismo hilo estético y cromático, con esto también se lograría que en un golpe de vista la vivienda se mostrara como un único ambiente, principalmente en la zona más social. El segundo paso fue abrir más las ventanas para que entrara más luz y potenciara la amplitud visual y la sensación de relax, claves en el principal objetivo del proyecto.

Una vez implementadas estas dos intervenciones en obra, la siguiente decisión se centró en la distribución de la superficie para que respondiera a las necesidades del propietario, que vive solo y busca principalmente que su día a día resulte muy práctico. Para cumplir con esta última exigencia fue clave la cuidada selección de materiales de la máxima calidad que llevó a cabo Tinda’s Project.

DISTRIBUCIÓN POR PLANTAS

Primera

Llama especialmente la atención las amplísimas dimensiones del recibidor, teniendo en cuenta que normalmente es una estancia que se suele sacrificar bastante para ceder sus metros cuadrados a otras. En esta vivienda no era el caso. Eso sí, se aprovechó cada milímetro con armarios a medida que ofrecieran grandes dosis de almacenamiento; incluso alguno se diseñó para guardar las bicicletas del dueño.

Segunda

Desde el mismo recibidor, el visitante ya se hace una idea de la zona social de la vivienda dado su carácter diáfano y a la que se accede subiendo apenas ocho escalones. El espacio acoge principalmente el salón, la cocina ahora abierta y una zona de lectura, además de un pequeño aseo de cortesía con ducha. 

Lo primero que se percibe es esa atmósfera armoniosa y relajante que deseaba el cliente gracias, sobre todo, a los tonos neutros que predominan: grises suaves, blanco y, especialmente, el color natural de las maderas, tanto en el mobiliario, como en los revestimientos y complementos decorativos.

Cocina y salón se han distribuido de forma enfrentada como un único ambiente, pero delimitado por sendos elementos propios: la isla que, además de la vitrocerámica acoge la mesa de comedor con taburetes, y el sofá de casi cuatro metros que da idea de las dimensiones del espacio.

En un recoveco que hay junto a la escalera de acceso se creó otra zona de estar a modo de rincón de lectura, con un daybed tapizado igual que el sofá y que mira hacia la terraza. El hecho de igualar los tonos cromáticos aun tratándose de espacios de usos distintos, hace que el conjunto se vea más integrado.

Tercera

Ocho escalones más arriba se accede al área de descanso de la vivienda. Lo que vendría a ser el distribuidor o antesala se ha destinado a despacho y se ha planteado abriéndolo al máximo. ¿Cómo? Acristalando la parte inferior de la pared que mira al salón. Así, la continuidad visual pero también la luz natural están garantizada mientras el propietario trabaja en casa.

Con carácter ya más íntimo, en esta planta se ubica una estancia dedicada a la meditación y la gran suite de casi 30 metros cuadrados que incluye hasta una sauna seca y una bañera exenta. La neutralidad estética de la planta social se replica aquí, pero dejando paso a un cierto protagonismo del color gris ratón tan característico de Tinda’s Project, implementado en la tapicería del cabecero, el cerámico mural del baño y las lacas de los armarios del dormitorio. Ascendiendo en el catálogo Pantone llegamos al negro, un aliado de la elegancia que en la suite se eligió para romper con la linealidad cromática, y que se aplicó en piezas como el radiador, las griferías, el marco de los espejos y el perfil cerámico.

La cama, situada en el centro de la estancia, está enmarcada en el cabecero por un murete que no llega al techo con el fin de potenciar el efecto diáfano, y lo mismo sucede con las paredes de cristal de la ducha, el inodoro e incluso de la sauna.

La ESCALERA, eje vertebrador perfectamente integrado

El trabajo llevado a cabo en la escalera bien merece una mención aparte. Originariamente se trataba de una estructura de hormigón que Tinda’s Project debió rebajar para conseguir este efecto final que vemos. Y es que está tan bien integrada que logra pasar totalmente desapercibida, más allá de su función práctica para conectar las dos plantas. Y esto se ha logrado gracias a que los escalones se han revestido del mismo parquet de roble blanqueado que el pavimento de todo el piso y a que la barandilla ahora es de cristal, haciéndola mucho más ligera y facilitando esa continuidad visual que la convierte en una pieza más del interiorismo y no como un elemento ajeno.

LAS CLAVES DE LA REFORMA

La reforma integral de este tríplex de la calle Ganduxer de Barcelona se caracteriza por la búsqueda de espacios amplios y abiertos, donde convergen diferentes funcionalidades diarias en un mismo ambiente, sin saltos visuales ni estéticos. Y esto se consigue gracias “a la paleta lineal que hemos elegido, en la cual se igualan los colores, pero también las texturas de los materiales. Y en ello influye mucho el hecho de que todo está hecho a medida, desde el mobiliario hasta las tapicerías”, señala Eva Mesa. Un ejemplo evidente está en el salón y la cocina, que comparten las mismas lacas claras para los frentes de los muebles, así como los detalles de algunas piezas en madera de roble teñido.

Para el propietario era muy importante que la practicidad que solicitaba para su vivienda se aplicara también a los materiales, desde el punto de vista de la limpieza incluso. Así, los muebles y los textiles personalizados para el proyecto no hacen sino incrementar las agradables sensaciones que ofrecen todas las estancias, haciendo más fácil el día a día, sin renunciar a la elegancia.

Una reforma de planta triangular a prueba de grandes ideas

A este piso de poco más de 100 m2 situado en la zona de la Vila Olímpica de Barcelona le llegó recientemente el momento de someterse a una reforma integral. Sus propietarios, un matrimonio con una hija adolescente, sabían que no iba a ser fácil debido a la planta triangular de la vivienda. Eso sí, tenían claro que la distribución debía cambiarse completamente porque querían “un salón más amplio, más luminosidad, más capacidad de almacenaje y, en general, espacios más modernos”, declara Eva Tinda’s, responsable del proyecto y co-fundadora del estudio de interiorismo Tinda’s Project.

El equipo se puso en marcha y en apenas cuatro meses se redistribuyeron todas las estancias, incluyendo tabiquerías e instalaciones, y se hizo un trabajo completo de interiorismo en Barcelona, para conseguir el resultado deseado. El principal cambio fue eliminar los pasillos, prescindir del recibidor y pasar de cuatro a tres dormitorios para lograr más metros cuadrados, así como situar la cocina junto al salón para ganar en practicidad.

DISTRIBUCIÓN

Zona social: salón, comedor y cocina

Tras la reforma, el acceso a la vivienda conduce directamente al salón, anulando completamente el espacio que se le dedicaba al recibidor. Esta estancia principal, que tiene paso a la terraza, no ha variado su situación original, aunque sí ha ganado superficie y ha apostado por una distribución salón-comedor mucho más funcional. Además, ahora el resto de estancias conectan con el salón fomentando una interacción visual y de convivencia más agradable.

La principal y más destacada es la cocina, en forma de U y ahora también más grande. Antes se encontraba en el lado opuesto al salón, teniendo que cruzar cada vez el recibidor y ahora puede decirse que ambos espacios son prácticamente uno. Aunque cada uno tiene su delimitación independiente, el hecho de situarse continuos y que las puertas correderas sean de cristal hace que se integren perfectamente en un único ambiente compartiendo los mismos tonos y materiales.  

El comedor se ha colocado de frente a la cocina para que el servicio diario sea más cómodo y destaca por su original diseño firmado por Tinda’s Project. Aprovechando que el sofá se hizo a medida, su parte trasera se ha prolongado con los mismos acabados hasta crear un banco que hace de asiento para la mesa de comer. Y no solo eso, su base se articula para poder abrirse y utilizarse para guardar cosas. Los dos ambientes -comedor y salón- comparten los mismos tonos y materiales suaves y naturales que caracterizan el trabajo del estudio barcelonés, con un mueble principal frente al sofá hecho a medida, que incorpora una chimenea de bioetanol en la parte inferior. Sobre los textiles, también de confección personalizada -cortinas, alfombra, etc.- son todos lavables y llevan un tratamiento anti-manchas.

Zona de descanso: dormitorios y baños

Desde un extremo del salón se accede a la suite, que conserva su ubicación original en lo que vendría a ser el ángulo más cerrado de la planta triangular, pero ahora ofrece una nueva distribución. Ésta invita a recorrer primero una línea de armarios tipo vestidor hecha a medida, con una parte cerrada y otra abierta, combinando los mismos acabados de madera que el resto de mobiliario de la vivienda, incluidas las mesitas de noche. Tanto el cabecero como la butaca, que comparten tapizado, también son a medida.

Frente al armario se encuentra el baño de la suite, con los mismos tonos gris topo de todo el interiorismo del piso, un sello propio de Tinda’s Project, incluyendo esos toques en negro que realzan determinados elementos. Paredes y suelo comparten el mismo material travertino generando una envolvente muy elegante en la que se integra perfectamente el mueble que se hizo a medida, con el mismo tono del conjunto, pero un poco más subido.

A continuación de la cocina, se abre una puerta que da a un pequeño distribuidor de apenas un metro cuadrado y que conduce a la habitación de la hija y al otro baño del piso.

En cuanto al dormitorio juvenil se distribuye en dos frentes, coincidiendo con las entradas de luz de sendas ventanas (una ganada con la ampliación de la estancia). En uno de los frentes se ha colocado la cama, debajo de unos prácticos estantes, todo fabricado ‘ex profeso’ para este proyecto, y enmarcado en un color verde aguamarina de la pared, la única licencia cromática más atrevida que se ha implementado. Y enfrente se ha situado la zona de estudio, en línea con el armario, también todo hecho a medida, para aprovechar mejor el ángulo de la pared.

Por su parte, este segundo baño es completo, ya que mayormente es utilizado por la hija de la familia, aunque también se considera el de las visitas. La línea estética es la misma en cuanto a tonos neutros y cálidos, combinando maderas, cerámicos y detalles en acero.

Donde estaba de origen la cocina, ahora se ha situado un despacho que hace las veces de dormitorio de invitados, al que se llega tras cruzar un pequeño pasillo protagonizado por armarios a ambos lados. También se ha creado un práctico espacio cerrado de apenas dos metros cuadrados para la lavadora y la secadora.

LAS CLAVES DE LA REFORMA

Entre el salón y los dormitorios y baños existía en el piso de origen un largo y oscuro pasillo cuya anulación fue de las primeras decisiones que tomó Tinda’s Project. Todo ese espacio muerto se ha ganado para las nuevas estancias, y lo más destacable es lo conseguido en la cocina.

Situada ahora junto al salón-comedor, el hecho de contar con unas puertas correderas de cristal, permite ofrecer una vista abierta de la vivienda, de fachada a fachada, lo que genera también más luminosidad en esta parte del piso y, sobre todo, esa conexión visual que se buscaba entre ambas estancias más sociales.

En este sentido de continuidad estética, también ayuda el hecho de que el pavimento de roble sea también el mismo. Lo es en toda la vivienda, salvo en los baños.

Precisamente en el baño que no pertenece a la suite llama la atención el doble escalón que eleva la zona del inodoro y de la ducha. Ésto ha debido generarse para facilitar el paso de las tomas de agua, ya que en origen este espacio no era un baño. Pero lejos de resultar pesado, se valora como un elemento de distinción perfectamente integrado gracias a la continuidad del revestimiento y el pavimento elegidos en el mismo material.

Otra idea interesante de la reforma es que, en respuesta a la petición de los propietarios de más almacenamiento extra, se creó un espacio para ello junto a la entrada, a mano izquierda. De hecho, se aprovechó parte del antiguo recibidor y del pasillo que llevaba a la cocina, ahora convertida en despacho y dormitorio de invitados, para, aun siendo una zona de paso, aprovechar sus laterales con armarios a medida. Éstos siguen el mismo diseño que los del salón y la suite, con partes cerradas y otras abiertas con espejos para elementos decorativos, combinando frontales lacados y huecos de madera de roble. De hecho, la puerta que separa esta zona de paso del salón es de cristal, precisamente para integrar ambos espacios, dado que el acabado de los muebles es el mismo. Casi podría decirse que este pequeño espacio es una prolongación del salón.

Interiorismo en casa de lujo con piscina y jardín

Sobre una parcela de 1.000 metros cuadrados se construye esta vivienda situada en una zona residencial de la localidad tarragonesa de El Vendrell que presume de un interiorismo de lujo con piscina y jardín.

Su estética moderna está marcada por las líneas rectas y simples de su estructura en forma de diferentes cubos, y realzada por el blanco monocapa que predomina en la fachada, transmitiendo unas connotaciones claramente mediterráneas. Para la parte de la fachada de la planta baja, enmarcando la zona del porche, se ha elegido un cerámico en gris, a juego con la tarima sintética del suelo exterior. Este tono va a marcar mucho también los interiores, teniendo en cuenta que forma parte de la paleta cromática esencial de todos los trabajos de Tinda’s Project.

La vivienda, de casi 350 metros cuadrados, se distribuye en tres plantas. A pie de calle se encuentra la principal, donde hace vida toda la familia, formada por un joven matrimonio con dos hijas pequeñas. En la segunda planta se ha habilitado un amplio despacho con baño que incluye un sofá cama para acoger algún invitado ocasional y en el sótano está previsto que se ubique el gimnasio y la bodega.

Salvo la construcción de la obra, Tinda’s Projectjunto con los propietarios, asume íntegramente todo el proyecto, desde la elección de los materiales hasta la distribución de espacios, incluyendo el diseño de los muebles, los textiles que visten cada estancia, los colores escogidos, las plantas más recomendadas para el jardín, etc., dando como resultado un proyecto de interiorismo de lujo«La verdad es que los propietarios nos lo pusieron muy fácil en todo momento, mostrando una confianza ciega en nuestro trabajo, ya que prácticamente todo lo decidimos nosotros», declara Eva Mesa.

Tinda’s Project tiene como premisa que esta vivienda ha de responder a las necesidades de una familia con niños, de ahí que todas las estancias estén en una misma planta, separando únicamente la zona de trabajo en otro nivel. La funcionalidad es otra de las características de la casa, apostando por una distribución de espacios que distingue perfectamente la zona más social (cocina, salón y comedor) de la de descanso, proyectando la primera hacia el amplio jardín con salida directa a éste.

A efectos más propios del proyecto de interiorismo, existe un hilo conductor marcado sobre todo por los colores neutros habituales de Tinda’s Project (a excepción del dormitorio infantil) que abarcan del blanco al negro, dando protagonismo a toda la gama de grises aplicada en casi todos los elementos. Los acabados lacados, brillantes y naturales también se entremezclan con una sabiduría innata ofreciendo un resultado muy elegante.

DISTRIBUCIÓN

COCINA

En la zona del recibidor se encuentra el acceso a la cocina que la interiorista quiso destacar de una forma «espectacular, casi teatral». Para ello diseñó un arco lacado con pintura de coche muy resistente en color negro que incluye una vitrina para piezas decorativas.

En la cocina se combinan dos frontales de muebles. En negro, de suelo a techo, integrando todos los electrodomésticos, y en blanco, a media altura, delimitados por la ventana. Y en el centro, una gran isla que incluye zona de aguas, de cocción con extracción integrada en el techo y una barra para comidas informales.

Además del juego cromático del mobiliario en blanco y negro, destaca la gran capacidad de almacenaje de la cocina con numerosos armarios y cajones. Las lámparas de diseño ponen la guinda a su línea muy moderna.

Cabe destacar que el pavimento de parquet sintético de alta calidad es el mismo en toda la vivienda e incluye suelo radiante.

COMEDOR Y SALÓN

De la cocina se accede directamente al salón-comedor, un gran espacio abierto que incluye también un tercer ambiente meramente decorativo, en la zona que da paso a los dormitorios.

El foseado del techo, dotado de tres tipos de iluminación (focos, lámpara suspendida y tira de leds), enmarca la mesa del comedor elegida en cristal para aportar ligereza y contrarrestar así con el volumen visual que representan las seis sillas con brazos tapizadas. El tejido elegido va a juego con los sofás del salón, un material lavable muy resistente, antimanchas y aterciopelado al tacto.

El protagonismo de esta estancia de la casa se focaliza en la doble altura creada sobre la zona del salón. Esto se consigue con el proyecto abierto de la segunda planta (y de casi 60 metros cuadrados) donde se ubica el despacho de los propietarios en una estancia diáfana.

Las cortinas de siete metros elegidas con el mismo textil a juego visten de espectacularidad los ventanales que miran al jardín. Otro elemento clave en el salón es el mueble tipo tótem, suspendido y hecho a medida, que combina almacenaje y exposición, y cuyo fondo tipo espejo aporta profundidad visual.

DORMITORIO INFANTIL

Los tonos rosas protagonizan esta estancia donde destaca el cabecero hecho a medida, a juego con las casitas decorativas de la pared. La luz natural se proyecta suavemente en las paredes cubiertas de un papel con el dibujo de pequeños topos. Por su parte, el armario de dos puertas pasa totalmente desapercibido para dar protagonismo a los textiles y detalles infantiles.

DORMITORIO PRINCIPAL

En la suite destaca una paleta cromática neutra muy relajante, así como el buen aprovechamiento del espacio, especialmente en lo que hace referencia al armario vestidor. Diseñado linealmente a medida a los pies de la cama, su integración es total destacando únicamente el detalle de los tiradores. Junto a la ventana la interiorista decidió colocar un pequeño escritorio, usado también como tocador y junto al cual se encuentra el acceso al jardín.

La cama ocupa la parte central de la suite donde los textiles juegan un papel esencial para realzar su protagonismo, destacando el cabecero hecho a medida de capitoné picado. Para la pared no se ha optado por ningún elemento decorativo teniendo en cuenta el papel mural elegido, con un diseño en relieve de una textura espectacular.

BAÑO EN SUITE

La separación visual entre el dormitorio y el baño se ha hecho con paredes de cristal con la idea de conectarlos visualmente y ganar en amplitud. Eso sí, se estudió que la zona de los inodoros quedara en la parte más recogida para otorgarle intimidad.

La ducha se sitúa justo detrás del lavabo y a modo de separador se diseñó el espejo que muestra un efecto de «estar volando». El papel decorativo del dormitorio continúa en el baño como elemento unificador, combinado con un arrimadero cerámico también con textura. El toque de sofisticación lo pone el color negro elegido para el fino listón de la pared y para la parte central del mueble del lavabo, un diseño a medida.

EXTERIORES

El jardín de la casa se proyectó, en palabras de Eva Mesa, con «una línea muy de hotel. Es un espacio de disfrute donde creamos diferentes zonas».

Destaca la pequeña construcción que se destinó para la barbacoa, en simetría con la vivienda y utilizando los mismos materiales (baldosas, voladizo, etc.). Con vistas a la piscina, el frontal abierto incluye zona de aguas, barra, electrodomésticos panelados y un cristal fijo central que permite ver la parte posterior del jardín donde está el área de juegos de las niñas.

En el porche se ha situado una zona de comedor y una de estar con mobiliario para exteriores. Y junto al área de relax donde están las camas balinesas, se ha creado un espacio a modo de vestuario, donde cambiarse y ducharse, cuya construcción en forma de cubo independiente se integra perfectamente en la estética exterior de la vivienda.

Para el paisajismo se eligieron plantas autóctonas con las que decorar y lograr privacidad en el jardín.

Arquitectura de interior

Los más de 200 m2 de esta vivienda barcelonesa se distribuyen en forma de ático-dúplex, añadiendo otros más de 100 m2 repartidos en diferentes terrazas. Esta suma de superficies es lo que se encontró el equipo de Tinda’s Project en un viejo inmueble que debía reformarse completamente para adecuarlo al día a día de una familia con dos niños requiriendo un gran trabajo de arquitectura interior.

En cuanto a las principales peticiones de los propietarios, éstas se centraron en el deseo de espacios amplios y abiertos que resultaran muy vistosos a efectos de luminosidad. También tenían muy claro que cada estancia debía mostrar elegantes toques de diseño combinados con texturas de gran calidad en las que destacaran los acabados naturales, tanto en los interiores como en los exteriores.

Teniendo en cuenta el exigente y, a la vez, agradecido perfeccionismo que demostraba el propietario en cada decisión, los autores del proyecto supieron desde el minuto uno que debían poner en marcha su habitual maquinaria de trabajo a medida, pieza a pieza, la mayoría integradas, que incluyera también los colores, creados ex-profeso para esta vivienda.

Una arquitectura interior cromática de aires masculinos

De hecho, la reconocida gama de grises que suele implementar Tinda’s Project en sus trabajos, en esta ocasión sufrió una pequeña variación hacia una tonalidad más subida, a petición del cliente, generando en su conjunto “un ambiente cromático de aires masculinos dulcificados”, en palabras de Eva Mesa, interiorista y co-fundadora del estudio.

PLANTA BAJA: cocina, salón y comedor

El acceso a la vivienda es directo a la estancia principal, totalmente diáfana, compuesta por cocina, salón y comedor. Tan solo un murete a media altura limita donde empieza la cocina, pero el hecho de que la parte superior de éste sea acristalada facilita una perspectiva visual que alcanza hasta la terraza principal. El protagonismo estético de las dos columnas maestras vistas (una de ellas integrada complementa en la distribución de la cocina) tiene su continuidad en la terraza, combinadas con varias vigas del mismo acabado, con la idea de unificar visualmente esta gran estancia social de la vivienda que disfruta de una luminosidad espectacular gracias a las grandes cristaleras que recorren casi los diez metros de fachada.

En el extremo opuesto de esta planta se ubica la suite de más de 60 m2 a la que se accede recorriendo un pequeño pasillo protagonizado por la escalera que lleva al piso superior del dúplex y cuyo hueco se ha aprovechado para situar un pequeño aseo de cortesía. La suite es en sí misma un proyecto personalizado distribuido en dos vestidores, un baño con dos accesos, el dormitorio y una zona de despacho. Todo el mobiliario es a medida (destacando la pieza de los pies de la cama que hace de separador de ambientes), el equipamiento ofrece las máximas comodidades (como la bañera exenta o la ducha de 1,80 cm) y los detalles, como la pared de ladrillo visto en color blanco junto al cabecero y algunas piezas metálicas, responde al toque industrial que solicitaba el propietario.

PLANTA SUPERIOR

Zona infantil

La planta superior prácticamente está destinada a los más pequeños de la casa, con un baño compartido y sendos dormitorios casi simétricos con acceso a una amplia terraza convertida en una divertida zona de juegos al aire libre. Esta gran área infantil se complementa, en lo que vendría a ser la zona central de paso, con la creación de un estudio que incluye un amplio escritorio para dos y espacio para estantes y almacenaje.

En el otro extremo de esta planta se halla un dormitorio de invitados completo que incluye la zona de baño totalmente integrada tras la pared del cabecero de la cama. Las vistas de esta estancia dan a otra gran terraza con zona chill-out y piscina.

ESPACIOS EXTERIORES

Además de la arquitectura interior del proyecto, los espacios exteriores tienen un gran protagonismo en este proyecto urbano, con la creación de diferentes ambientes dirigidos por el departamento de paisajismo de Tinda’s Project. La estética de las terrazas se unificó con la selección de una misma tarima sintética de gran calidad y resistencia y con el mismo juego de maceteros, pero mientras que en la situada en la planta principal se apostó por una vegetación más mediterránea, en la superior se buscó fomentar un ambiente más tropical.

Interiorismo y decoración en Casanova

Los propietarios de este piso ya conocían el trabajo de los interioristas en Barcelona, Tinda’s Project por otro proyecto anterior, de manera que la confianza y el conocimiento de las preferencias jugaban ya con cierta ventaja. Así, cuando adquirieron el inmueble, tenían claro que iban a poner en manos de Eva Mesa y su equipo la reforma integral de esta vivienda de 134 metros cuadrados, situada en pleno Eixample barcelonés.

La finalidad inicial y actual del piso es de alquiler, con intención de convertirse algún día en el hogar de los propietarios, que residen fuera. Partiendo de estos requerimientos, la principal premisa que recibió el estudio de interiorismo para la obra fue el de plantear una nueva distribución más funcional, pasando de los cinco dormitorios de origen a los tres actuales (uno en suite) e integrar la cocina abierta en la zona del salón-comedor para establecer claramente una distancia entre el área más social y la de descanso.

En cuanto al uso de materiales, acabados y tonalidades se decidió por una selección de piezas indispensables y sencillas en base a una paleta muy neutra, dada la diversidad de posibles huéspedes. Tanto los propietarios como el estudio coincidían en la necesidad de crear, sobre todo, ambientes acogedores y serenos. Y siempre pensando en un resultado final de alta calidad, de líneas simples pero elegantes, siguiendo el nivel que exige la propia vivienda, que presume también de una privilegiada y céntrica ubicación.

ZONA DE DÍA. Espacios abiertos y bien comunicados

El principal objetivo de la reforma del piso fue la nueva distribución. Se aprovechó la circunstancia del emplazamiento del inmueble, en un chaflán típico del Eixample, para plantear la zona más social con vistas a la calle. Además, la entrada de luz natural también es muy buena gracias a la altura del piso. Por todo ello, se decidió crear en un único espacio abierto la zona de cocina, comedor y salón, aprovechando los dos ventanales.

En cualquier caso, la distribución de los tres espacios queda diferenciada tanto por la disposición del mobiliario pero, y sobre todo, por el foseado de los techos que aporta profundidad visual y, a la vez, permite instalar una iluminación indirecta y ambiental muy agradable. Otra idea de la reforma para diferenciar los espacios son las dos librerías a medida realizadas en la pared del comedor y del salón, respectivamente. La primera es de obra e incluye varias hornacinas para elementos decorativos, y la segunda, se diseñó simétrica a ambos lados de la chimenea combinando madera natural y lacada, con partes abiertas y las inferiores cerradas.      

El salón se distribuye en forma de U mirando hacia la televisión y la chimenea de bioetanol y en torno a una mesa de centro hecha a medida, igual que los sofás. A su espalda se ha dispuesto, aprovechando el extremo del conjunto espacial, la cocina americana con intención futura de poderla cerrar con una pared de cristal para aislarla del salón.

Como rincón singular hay que hablar del ventanal del salón y que está integrado en un saliente a modo de galería. En los laterales, Tinda’s Project aprovechó para crear unos rincones de lectura con unos sencillos banquitos a medida.

La cocina -que en origen se hallaba entre los dormitorios y con vistas al patio de luces- es la estancia que presume del cambio más espectacular de la reforma. Ahora tiene vistas a la calle y mucha luz. Todo el equipamiento básico se distribuye alineado en la pared frontal y se ha panelado con los mismos acabados para integrarse en el conjunto, destacando una práctica barra de Silestone que incluye la zona de aguas y de cocción, así como un espacio para comer con taburetes.

ZONA DE NOCHE. Suite con vestidor y detalles texturizados en los baños

El vestíbulo de la entrada hace de distribuidor de las dos zonas del piso. A mano derecha se abre la de día, como una pieza única independiente que engloba los tres espacios abiertos, y recorriendo el pasillo se accede a los distintos dormitorios y baños.

La reforma redujo a tres las habitaciones. Dos de ellas son individuales, de diferente tamaño, e incluyen sus respectivos armarios y escritorios, y las ventanas dan al patio interior que, gracias a la altura del piso, permiten la entrada de bastante luz natural.

Y la tercera habitación se creó en forma de suite con un gran dormitorio de casi 20 metros cuadrados, más el vestidor abierto. Para éste, que aprovecha el recoveco triangular que ofrece el emplazamiento esquinero del edificio, se diseñaron ‘ex profeso’ los armarios de suelo a techo, con algunos estantes abiertos.

En cuanto a los dos baños, se presentan con dos estilos muy similares, modernos y de líneas sencillas pero elegantes, cuidando mucho los acabados. Por ejemplo, la pared frontal se ha destacado con un revestimiento cerámico con textura, en tonos distintos para cada baño, siendo una de las singularidades del trabajo de Tinda’s Project. El grande -sin estar dentro de la suite- tiene lavabo doble y muestra con algunos toques negros para realzar cierta sofisticación.

Un salón abierto a la cocina y mucho más…

Los propietarios buscaban por la zona una vivienda más grande y después de visitar diferentes opciones, finalmente se decidieron por ésta que reformaron íntegramente para adecuarla a una familia con 3 hijos. En dicha búsqueda ya participó Eva Mesa, co-propietaria del estudio de interiorismo de Barcelona Tinda’s Project, quienes se encargaron de la obra y el interiorismo.

De la vivienda originaria, muy compartimentada y para nada ajustable a las necesidades familiares, prácticamente no queda nada. El dúplex resultante, de casi 150 metros cuadrados, ofrece lo que los propietarios querían: más espacio y ambientes abiertos. Es en la planta principal donde más se evidencia esta petición con el salón abierto a la cocina porque “decidimos conectar visualmente la parte de delante con la de atrás, sobre todo para tener mucha más luminosidad en aquellos ambientes básicos de la vivienda: salón, cocina y comedor”, explica Eva Mesa.

Estilo fresco y funcional para una familia con niños

Salta a la vista la elección de un estilo decorativo “fresco y muy funcional, sin excesos y de acabados sencillos”, muy propio de una familia con niños pequeños que busca, ante todo, sentirse cómodos en su día a día. Además, muchas de las pertenencias a efectos de mobiliario de la anterior vivienda se reubicaron en ésta.

La propietaria trabajó codo con codo con Tinda’s Project transmitiendo cada uno de sus deseos e incluso implementando de forma personal algunos detalles decorativos como, por ejemplo, las pinturas murales de colores de los dormitorios infantiles. De hecho, y hablando de colores, hay uno en concreto que salta a la vista en diferentes estancias, haciendo de hilo conductor estético y potenciando esas connotaciones de frescura, serenidad y alegría. Se trata del verde aguamarina que le gusta mucho a la dueña y que se aplica con tonalidades distintas según el espacio.

DISTRIBUCIÓN POR PLANTAS

Planta principal (101 m2)

Nada más entrar en la vivienda, ya se visualiza una atmósfera abierta y luminosa, protagonizada por el salón abierto a la cocina y donde la distribución de los diferentes elementos marca de forma perfectamente definida el límite de cada estancia. Tal es así que, aunque se ha prescindido de encorsetar entre paredes el recibidor como tal, claramente éste tiene su propio espacio, junto a un armario con puerta corredera vista, ideal para dejar las chaquetas al llegar.

En el salón, situado junto a unas enormes cristaleras que facilitan la entrada de luz, destaca el gran sofá en forma de L complementado con varias mesitas auxiliares y un puf como asiento extra que, a su vez, parece cerrar visualmente el cuadrado creado para este primer ambiente. El segundo se sitúa muy cerca, protagonizado por un clásico sofá chester que destaca apoyado en una pared pintada de color verde aguamarina como punto focal. Y entre ambos ambientes se ha colocado, junto a uno de los pilares maestros, el equipo de televisión en una solución de obra diseñada ex profeso por Tinda’s Project. La idea es que haga de elemento separador respecto a la cocina.

La cocina se distribuye en un frontal que acoge los principales electrodomésticos integrados y, además, cuenta con una isla central que incluye la zona de aguas, de cocción con campana extractora integrada en el techo y una amplia superficie de trabajo. Y en el otro extremo de la isla se ha creado una barra de desayunos y comidas informales equipada con varios taburetes altos. Cabe destacar que el pavimento de la cocina se diferencia del resto de la casa -un parquet sintético- porque se ha elegido en un mosaico hidráulico moderno. Esta mezcla de acabados se complementa con otros dos detalles como la textura industrial del ladrillo visto pintado de blanco de la pared de la zona de paso de enfrente y, de nuevo, el color aguamarina para destacar el hueco que queda entre los muebles de la cocina.

El tercer ambiente abierto que conforma esta planta principal del dúplex es el comedor y se ubica en el otro extremo, con entrada de luz natural gracias a un pequeño balcón. El equipamiento es sencillo y funcional y consta de una gran mesa para ocho comensales y un mueble bajo aparador con varios estantes en la parte superior y que se apoya en una pared que, una vez más, ha buscado destacarse con el color que tanto le gusta a la propietaria. Se diseñó a medida la mesa del comedor que cuenta con una zona de asientos en forma de banco, muy práctica con niños, y que se apoya en el murete de la escalera que da acceso al piso inferior.

Junto al comedor se encuentra la suite con el baño integrado. De líneas sencillas, para la pared del cabecero se optó por el tono aguamarina muy suave para potenciar las connotaciones relajantes que desprende, tan necesarias para el descanso. Junto a una de las mesitas de noche, y aprovechando un hueco, se diseñó unas baldas a medida para libros. El acceso al baño -dotado de ducha y doble lavabo- es abierto y solo la zona del inodoro tiene puerta. La parte de los armarios, situada a los pies de la cama, tiene su continuidad dentro del baño, con los mismos acabados de madera lacada y espejo.

Esta planta se complementa con un aseo de cortesía en suaves tonos amarillos y la zona de lavandería, ambos frente a la cocina.

Planta inferior (43 m2)

El acceso a la planta inferior del dúplex se realiza por una escalera diseñada y proyectada por Tinda’s Project. El objetivo era que no afectara a la estructura y, sobre todo, que robara el menor espacio posible. Su línea moderna destaca por el acabado industrial que desprende gracias a la pintura especial metalizada que recubre los peldaños.

Toda esta planta está destinada exclusivamente para los tres hijos de la familia. Un pasillo en forma de L articula la distribución de los tres dormitorios infantiles ubicados junto a la parte de la fachada para que todos tengan su respectiva entrada de luz natural. El mobiliario, predominantemente blanco, aunque diferente en cada habitación, consta básicamente de cama, armario, escritorio y estanterías. La nota de color la ponen los textiles de la cama, los cojines y los divertidos detalles decorativos de las paredes, realizados a mano por la propietaria.

Además, en esta planta hay dos baños, situados uno junto al otro; uno con lavabo simple e inodoro y el otro con doble lavabo y ducha, de forma que en la práctica diaria se complementan. Como corresponde a sus usuarios, se ha buscado una estética sencilla con elementos en blanco y algunos toques puntuales decorativos como el color aguamarina claro de la pared y un original cuadro infantil.

CLAVES DEL INTERIORISMO

Salta a la vista la estratégica distribución del dúplex, destinando la planta inferior completamente al uso y disfrute de los niños. Este hecho, distanciándolos de la zona más social, también facilita su descanso, así como las horas de estudio. No obstante, el estilo decorativo de ambas plantas está coordinado y combina los mismos acabados, detalles y materiales.

De dicho estilo destaca especialmente el uso del color en prácticamente todas las estancias, en línea con la atmósfera alegre, fresca y funcional que siempre se vincula a una casa con niños y, en este caso, además, teniendo en cuenta la afición de la propietaria por la pintura, tal como demuestran muchos detalles de la vivienda, así como los lienzos que decoran el salón.

En cuanto a la planta principal presidida por el salón abierto a la cocina, es importante reseñar el acertado planteamiento de abrirla de extremo a extremo para facilitar el paso de la luz natural, tal como demuestra el hecho de que la cocina, pese a estar en el centro de la planta, presume de una gran claridad. También se hizo para potenciar unos espacios sociales abiertos, tal como deseaban los dueños, pudiendo disfrutar de diferentes usos, pero, a la vez, estar conectados visualmente. Además, el recorrido entre estos tres ambientes resulta dinámico y agradable gracias a las dimensiones de la planta y a la estudiada distribución que planteó Tinda’s Project.

Interiorismo elegante al lado del mar

El deseo de disfrutar de esta segunda residencia durante todo el año es lo que motivó a su propietario a reformarla completamente con un interiorismo elegante. Esta casa adosada está situada en la emblemática urbanización de Empuriabrava (Girona), a apenas dos horas de distancia de Barcelona, donde tiene su vivienda habitual, también reformada por Tinda’s Project. La confianza, pues, en un resultado satisfactorio estaba garantizado, si bien, en palabras del estudio, “es un cliente que se deja mucho hacer y aconsejar, es muy práctico, y lo pone todo muy fácil”, con lo cual, es evidente la positiva simbiosis existente entre ambas partes.

La vivienda forma parte de la marina residencial que caracteriza esta urbanización construida cerca de la playa y alrededor de una extensa red de canales artificiales inspirados en la ciudad de Venecia, plagados de pequeñas embarcaciones, la mayoría ancladas en la puerta de las casas de sus dueños. Es por ello por lo que, aparentemente, se trata de un destino vacacional muy visitado en verano, pero teniendo en cuenta que el propietario va a disfrutarlo ahora durante cualquier mes del año, una de sus principales peticiones era que no quería, precisamente, que la reforma mostrara una muy marcada estética estival.

Luz de verano todo el año para un interiorismo elegante

El proyecto de interiorismo se basó en potenciar la gran luminosidad natural que reciben los espacios haciendo uso de colores claros, tanto en los textiles como en el mobiliario y los revestimientos, “buscando ese guiño al carácter mediterráneo que envuelve la casa, pero sin resultar excesivo, porque la idea, en este caso, es romper con el estigma de las segundas residencias vacacionales y dotarla de todas las comodidades y detalles que requiere una casa para todo el año”, comenta Eva Mesa, interiorista y co-fundadora de Tinda’s Project. Así, la habitual paleta cromática de grises que caracteriza todos los trabajos del estudio se ha suavizado bastante, precisamente buscando este objetivo, y se apuesta más por el color blanco que incentiva esa desconexión y paz interior que el propietario viene buscando cuando se aleja de la gran urbe y se instala aquí, pero sin perder ese buscado interiorismo elegante.

DISTRIBUCIÓN POR PLANTAS
Planta baja
La casa, de poco más de 100 m2 interiores y 50 m2 de exteriores, se distribuye en tres plantas (sótano, planta baja y primer piso), además del solárium de la cubierta, en una distribución de espacios, totalmente pensada para una persona que vive sola. El acceso desde la calle da directo a una planta abierta que acoge los principales usos más sociales, es decir, salón, cocina y comedor, todo alineado a la izquierda para dejar el paso despejado hacia la terraza, situada al fondo y con acceso directo al embarcadero. Todo el mobiliario y equipamiento se ha realizado a medida y combina los tres tonos que caracterizan todo el proyecto: blancos, grises muy suaves y los beiges de las maderas y texturas naturales.

En primer lugar, se encuentra la cocina totalmente integrada, donde se incluye una isla que acoge tanto la vitrocerámica como la mesa de comedor ideada en forma de barra informal con dos taburetes. A continuación, se ubica la zona del salón delimitada por una gran alfombra sobre la cual se sitúa un gran sofá con chaise-longue y una mesa de centro y al frente, un mueble a medida para la televisión que combina partes cerradas de almacenaje y otras abiertas para exponer elementos decorativos, en diferentes acabados de maderas. En esta misma planta hay también un pequeño aseo de cortesía, junto a la puerta de entrada.

Primera planta

Desde aquí arrancan los peldaños de la escalera que acceden a la planta superior y que están revestidos del mismo pavimento de toda la casa para potenciar aún más la integración de todos los elementos. Teniendo en cuenta que el propietario vive solo, toda la suite se ha proyectado abierta, con la única excepción del habitáculo para el inodoro. Y es que las paredes de la ducha son de cristal y, entre ésta y el lavabo, se ha situado en medio del espacio la bañera exenta y, además, el único murete que hace de separador entre el área del baño y el dormitorio ni tan siquiera llega al techo, precisamente para facilitar este efecto diáfano. Todo el ambiente cromático tan neutro de la planta principal se replica en ésta, incluyendo el mobiliario de la terraza con vistas al canal, con la única excepción de algunos pequeños detalles en el dormitorio, cómo no, elegidos en azul mar.

Desde esta planta y a través de una escalera de caracol exterior de estilo marinero, se accede a la cubierta de la casa proyectada como una terraza-solárium que se elevó para que las vistas alcanzaran el mar Mediterráneo. Aquí se ha recreado una zona chill-out de relax con una gran tumbona colocada junto a la sauna que quería el propietario.

Planta sótano

Volviendo al interior, la escalera vertebra la comunicación entre las plantas, así, desde la planta principal también se accede al sótano con luz natural y perfectamente habilitado como una estancia más con fines multifuncionales. En este caso, salvo el lavadero y baño completo independientes, el resto del espacio también se muestra abierto e incluye un gran sofá tipo cama balinesa (para acoger a algún invitado) y un escritorio junto a la ventana, además de varios armarios. Además, la zona central se presenta despejada para la práctica de yoga, de ahí que el suelo esté cubierto por una moqueta.

LAS CLAVES DE LA REFORMA

Esta sensación tan relajante -y buscada- que desprende la casa se debe en gran parte a que en todas las plantas se comparten los mismos tonos, claros y muy suaves, incidiendo mucho en potenciar las texturas y acabados naturales cuidadosamente seleccionados, aun tratándose de tapizados o de alfombras, de un mayor peso textil, equilibrados idealmente con los visillos, más livianos, que visten la mayoría de ventanas.

Además, Tinda’s Project ha buscado otros elementos clave del diseño de interiores para aportar ligereza y amplitud a los espacios como, por ejemplo, aunar diferentes ambientes y usos en una misma estancia diáfana, optar por paredes y separadores de cristal que facilitan tanto el paso de la luz como el tiro visual, o la elección de peldaños volados para la escalera abierta que une las diferentes plantas.

La estructura de la casa, en línea vertical con tres plantas de aproximadamente 30 m2 cada una, se compensa con la entrada de luz por delante y por detrás haciendo que la claridad inunde todas las estancias y las haga parecer más amplias. Asimismo, los espacios exteriores en forma de terrazas y balcones de diferentes dimensiones también ayudan a proyectar la vivienda hacia el exterior, incrementando a su vez las superficies de uso y disfrute.

Reforma de una casa en el Empordá

Entre algunos de los estragos que ha causado la actual pandemia en el sector de la construcción, destaca la problemática de haber dejado a medias muchas obras. En el caso de esta vivienda quedó pendiente toda la parte del interiorismo, un problema que los propietarios resolvieron llamando a Tinda’s Project. “No sabemos qué estilo darle”, le transmitieron los propietarios a Eva Mesa, fundadora del estudio. “Nuestro trabajo consistió en elegir colores y acabados, dotarla del mobiliario que le faltaba, decorarla y vestirla”, explica la interiorista.

La ubicación de esta segunda residencia de una familia con dos niños pequeños y la mayoría de los elementos constructivos ya implementados marcó la línea a seguir del trabajo de Tinda’s Project. Aunque se encuentra en el pequeño municipio de Vulpellac (Girona), cuyo núcleo antiguo medieval fue declarado ‘Bien Cultural de Interés Nacional’ (BCIN) en 2004, la vivienda es un adosado de nueva construcción reformado que incluye rasgos característicos de las construcciones típicas de la zona del Empordà como son los suelos de toba catalana original, los azulejos típicos de la Bisbal y detalles de la bóveda catalana, entre otros.

Estilo mediterráneo en el campo

Con esta carta de presentación, Tinda’s Project tuvo muy claro desde el primer momento el estilo que definiría la vivienda, siguiendo los deseos de los propietarios que querían, sobre todo, “sentirse como en casa”. “Está claro que el estilo del Empordà se refleja en la casa”, comenta Eva Mesa, “pero ellos me pedían un estilo también mediterráneo pero que no derivase en connotaciones de mar, sino de campo, aunque sin ser demasiado rústico”.

El primer paso realizado en el ‘contenido’ fue el de cambiar el color de las paredes y para potenciar ese efecto natural que desprende toda la casa se implementó un tratamiento a la cal, con un acabado envejecido muy sutil. El resultado son unas paredes con textura en un tono blanco roto que hacen de lienzo sobre el que se fueron implementando todos los elementos necesarios para conformar este hogar a partir de un mismo hilo conductor decorativo que recorre todas las plantas y que se basa en los tonos claros salpicados de pinceladas de color serenas que no alteran el confort ambiental.

DISTRIBUCIÓN POR PLANTAS

Planta baja

El acceso a la vivienda, a pie de calle, tiene lugar en esta planta conformada por el garaje, una zona de juegos y un pequeño recibidor desde el cual ya arranca la escalera que vertebra la vivienda.

En este punto salta a la vista dos de los elementos constructivos vinculados al territorio: el suelo de toba tradicional y las baldosas rústicas bicolor del frontal de los escalones. Teniéndolos muy en cuenta, Tinda’s Project elige un banco de madera natural y enea trenzada como principal mobiliario y lo combina con un espejo con el marco de madera envejecida y unos cestos de rafia como accesorios. Esta carta de presentación que recibe al visitante ya determina el estilo decorativo que se encontrará en el resto de la casa.

Primera planta

La distribución, que es la de origen, no se alteró y en la primera planta se establecen claramente dos estancias -salón y cocina con office-, en un único espacio abierto, dado que no existen puertas y es el descansillo entre plantas de la escalera el que hace de separación ambiental. Los dos muros que ésta tiene a lado y lado juegan con diferentes aberturas para potenciar un tiro visual dinámico entre ambas estancias.

“Aunque esta planta se muestra abierta, logramos crear un aire acogedor en cada una, donde la sensación es de recogimiento”, comenta Eva Mesa. Para ello se buscaron piezas de mobiliario y accesorios que invitan a estar y disfrutar de cada estancia.

En el salón se eligió un sofá con chaiselonge a medida que se situó junto a la chimenea y frente a unas sencillas baldas de madera voladas para colocar elementos decorativos con el fin de no sobrecargar la pared.

En cuanto a la cocina, se distribuye, por un lado, con el mobiliario a medida en forma de L en un acertado tono claro que potenciar la luminosidad y, por otro, la zona del office que Tinda’s Project creó a partir de una gran mesa de madera que combina diferentes asientos. El principal es un banco de obra hecho a medida de punta a punta que invita a esas largas y agradables sobremesas que los propietarios disfrutan cada vez que vienen con amigos o familiares. Este confort se consigue con la selección de materiales y acabados naturales de los textiles, las lámparas y las sillas.

Un pequeño aseo de cortesía, situado frente a la escalera, complementa el uso de esta primera planta.

Segunda planta

Esta planta está reservada al área de descanso con tres dormitorios y dos baños.

La suite principal con baño integrado cumple con la línea estética del resto de la casa, es decir, predominio de tonos claros con algunos toques de color en los textiles y la incursión de materiales naturales, como la rafia de las lámparas de noche suspendidas, el lino de las cortinas, y los bancos de madera y enea situados a los pies de la cama, junto a la alfombra de fibras naturales. Incluso para el armario, las puertas se han sustituido por cortinas de arpillera o tela de saco, con la idea de seguir este mismo hilo conductor. 

El dormitorio infantil es compartido por los dos niños y se diseñó a medida y alineada a la pared la cama que en realidad es la suma de dos unidas por un cabecero invisible, de forma que durante el día se convierte en un amplio y cómodo asiento para jugar. Pero la pieza aún esconde otra ventaja y es la tercera cama que tiene oculta en la parte inferior para cuando se invita a casa algún amiguito y una cajonera. Esta planta incluye un tercer dormitorio para invitados y un baño completo.

CLAVES DEL INTERIORISMO

Aunque se trata de un elemento constructivo que ya estaba de origen en la vivienda, Tinda’s Project quiso aprovechar las connotaciones tradicionales del suelo de toba catalana que recorre todas las plantas para implementar ese estilo típico del Empordà. ¿Cómo? Potenciando las sensaciones de las casas de campo a través del uso de materiales naturales y tonos muy claros y serenos, sin caer en lo rústico, y que, además, proyectan ese ambiente de relax y bienestar que la familia busca cuando se instala aquí, lejos del bullicio de la ciudad.

La luz natural también juega un papel importante en esta idea y la suerte es que toda la casa disfruta de ella, dado que tiene ventanas y balconeras por ambos extremos, lo que facilita la luminosidad durante todo el día. Tinda’s Project utiliza cortinas vaporosas de lino y algodón en un blanco roto para tamizar dicha luz sin restarle paso.

Porque las vistas al jardín o al entorno natural del pueblo forman parte del encanto de la casa y, a modo de guiño, todas las carpinterías y sus respectivas persianas enrollables exteriores tradicionales se eligieron en color verde, la única licencia cromática más subida de tono que destaca en el conjunto y que está más que justificada. Además, se alía con el uso de baldosas del mismo tono, tanto en el aseo de cortesía como en los peldaños de la escalera, y también en la presencia de plantas naturales en varios rincones de la casa.

También cabe destacar el uso de alfombras de fibras naturales en todas las estancias, ya sea para delimitar los espacios como para aportar calidez y confort y revestir ese pavimento original que tanto valor aporta al interiorismo.

En general, la suma de todos estos elementos que ha trabajado Tinda’s Project en el proyecto, hace que la vivienda represente un auténtico remanso de paz cumpliendo con ello todos los deseos solicitados por los propietarios.

Una reforma integral a la medida de una nueva vida

Hay proyectos de interiorismo que realzan el valor de la personalización desde la misma puerta de entrada y este es uno de ellos. Es parte de la magia de una reforma integral, la capacidad de crear un hogar a la medida, en este caso, de una propietaria que inicia una nueva etapa vital. 

De escuchar lo que necesita y siente el cliente saben mucho en el estudio de interiorismo Tinda’s Project. “Es un proceso que acompaña la evolución de la obra, en un ambiente cercano, con la idea de sacar lo mejor de la persona para plasmarlo en su casa”, explica Eva Mesa, interiorista y co-fundadora del estudio. 

Los casi 200 metros cuadrados de este ático en la zona alta de Barcelona se reformaron completamente con una nueva distribución que responde a los deseos de “mucha luz y espacios muy amplios y abiertos, para compartir, en base a unas líneas muy atemporales”

DISTRIBUCIÓN

La vivienda, de planta rectangular, cumple la tan recomendable distribución de, a partir de un acceso central, separar las dos áreas principales. En este caso, la zona de descanso se encuentra a la derecha del recibidor, coincidiendo con la fachada posterior y, por tanto, la más tranquila, y a la zona social se accede a la izquierda de la entrada y tiene vistas a la calle.

En esta reforma se ha querido mantener el papel propio que tiene un recibidor como tal, es decir, de espacio de bienvenida y, a la vez, de eje vertebrador del resto de estancias. Nada más entrar ya se percibe la base neutra de materiales y tonalidades que hará de hilo conductor en todo el proyecto, destacando la luminosidad que recibe gracias a que el paso hacia el gran salón con terraza prescinde de puertas. También ayuda el parquet elegido para todo el piso en un tono muy claro. 

El sillón del recibidor es un diseño propio del estudio, de confección personalizada, y el mueble principal se ha diseñado y fabricado ‘ex profeso’ para el proyecto, todo ello en una línea muy actual que incluye las dos lámparas, y donde no falta la alfombra también a medida.

ZONA SOCIAL

Los tres ambientes que componen esta zona -salón, comedor y cocina- suman casi 60 metros cuadrados y se han planteado visualmente como un único espacio abierto. Podría decirse que cada ambiente, a su vez, está claramente definido por un elemento en particular. El salón respecto al comedor se delimita gracias a un pilar estructural que se ha revestido de espejo para integrar su presencia de una forma más discreta, haciendo que, además, el reflejo por las cuatro caras ofrezca un juego de planos que potencia la luminosidad. Por su parte, lo que delimita la cocina es una gran puerta acristalada, una opción muy buena para quien busca separación física pero, a la vez, conexión visual. 

En el salón-comedor destaca especialmente el tono azul que solicitaba la propietaria, “por sus connotaciones mediterráneas que tanto le gustan”, sobresaliendo por encima de la paleta neutra predominante. Tinda’s Project lo focalizó en el sofá con chaiselongue hecho a medida y tapizado en un elegante terciopelo cuyo tejido ofrece un acertado juego de aguas, el mismo tejido que viste las sillas del comedor. 

El detalle del color azul también se localiza en algunos accesorios decorativos, así como en el ribete de los puffs junto a la mesa de centro y en el mueble tipo tótem del comedor, diseño del estudio, y que para este proyecto ha incorporado la madera en acabado azul combinado con el blanco lacado y el espejo del fondo del mueble que amplía visualmente el espacio.

La ubicación de la televisión se ha resuelto con un mueble de diseño italiano, entre las dos grandes balconeras, creando el efecto visual de tener el monitor suspendido. De esta forma puede visualizarse tanto desde el sofá como desde el comedor, e incluso la cocina.

La cocina, a la que se puede acceder también por una puerta junto al recibidor, se ha distribuido en forma de L con muebles a medida en una gama de blancos que se combinan perfectamente con el suelo de parquet claro y la encimera de silestone con acabado marmoleado. El conjunto crea un ambiente muy luminoso potenciado por la luz directa que recibe desde la terraza.

Las considerables dimensiones de la cocina han permitido, además, disponer de una isla en la zona central pensada con doble función: zona de cocción y mesa de comedor informal. Y paralelo a ella, en el techo, se ha dispuesto un foseado invertido para ocultar la campana de extracción, creando un original juego de alturas. Desde la cocina hay un acceso directo a la galería que acoge la zona de lavandería.

La terraza, de más de 30 metros cuadrados, se ha dividido en dos ambientes -un comedor para seis personas y otro de relax protagonizado por dos tumbonas- bajo la complicada estructura abierta del edificio que obligó a jugar con distintas soluciones de toldos para protegerse de los días de sol y lluvia. Para el pavimento se ha optado por una tarima específica outdoor y se ha dotado todo el perímetro más exterior de jardineras que acogen diferentes especies de plantas que ofrecen cierta intimidad. El proyecto de este frondoso y agradable paisajismo urbano es obra de Manuel Maíllo, co-fundador del estudio, junto a Eva Mesa. 

ZONA DE DESCANSO

A mano derecha del recibidor se accede a un pasillo que conduce a dos dormitorios y un baño, utilizado éste también como aseo de cortesía. Una vez más, se ha optado por los tonos neutros y elegantes, destacando la textura del revestimiento de la pared, así como la encimera que debió hacerse a medida por las dimensiones del baño. Su diseño continuo se estrecha de lado a lado para ofrecer un punto de apoyo para accesorios decorativos, etc. reservando una parte más ancha para la base del lavabo, una forma que se duplicó en la parte inferior para las toallas.

El otro espacio llamativo de este proyecto, junto al salón, es la suite. “Buscábamos algo fuera de lo habitual”, explica la interiorista, y lo encontraron en las formas geométricas y en los toques negros. Siguiendo la tónica atemporal de una base neutra general, la licencia de combinar el negro con el blanco en el dormitorio de la propietaria ensalza ese efecto de clásica elegancia tan acertado. Así, unas llamativas líneas negras enmarcan el cabecero, el mueble tocador y el armario vestidor, todo hecho a medida con madera lacada.

En cuanto al llamativo diseño geométrico del tapizado aterciopelado del cabecero y del puff-zapatero tiene su continuidad en los revestimientos del baño, todo también en blancos y negros. “Claramente se busca una unión entre ambos espacios a través de la geometría que, a su vez, genera un dinamismo visual muy sofisticado”, describe Eva Mesa. 

El murete a media altura de la zona del bidé y el lavabo -que oculta la cisterna de éste- también se ha revestido de geometría, dejando la parte superior para enmarcar una acertada frase a modo de mantra personal. 

Aún situándose en la parte opuesta de la vivienda y debido a la altura del ático, la suite también presume de una gran luminosidad gracias a los dos ventanales que tiene, fruto de la unión de dos antiguas estancias. Y para conseguir que dicha luz natural se cuele hasta el baño, se eligió una puerta de cristal mate, ligera y muy discreta.

Detalles como el foseado del techo que enmarca el espacio del dormitorio y el del vestidor con sendas lámparas colgantes, así como el mueble a medida que oculta el radiador son detalles que ensalzan más si cabe la distinción que desprende esta suite totalmente personalizada para la dueña de este piso.

Una reforma integral cálida y acogedora en Sarriá

Separar ambientes y conseguir transmitir calma y elegancia eran las bases de este proyecto de interiorismo y decoración, situado en el barrio de Sarrià, en Barcelona.

La reforma integral de este piso de 200 m2 se ha proyectado pensando en una nueva redistribución y, sobre todo, en definir los espacios con el objetivo de crear un conjunto armónico entre las diferentes estancias, también en cuanto a dimensiones.

“El objetivo principal era separar ambientes en los que cada habitante tuviera su espacio privado e íntimo pero, a la vez, poder disfrutar de grandes estancias comunes donde compartir momentos en familia”, comenta la interiorista de Barcelona, Eva Mesa, quien dirigió las obras de este piso adelantándose a cada experiencia, cada uso y cada sensación que requerían los diferentes y nuevos espacios.

Para la decoración de los interiores se utilizaron materiales de gran calidad, acabados de lujo y detalles cálidos, dando como resultado un proyecto confortable y especial, protagonizado por esa tranquilidad que aporta saber que estás en el hogar que tanto deseabas.

Un interiorismo sereno y funcional para un ático barcelonés

Cuando los propietarios compraron este ático con dos terrazas situado en Barcelona ya eran conscientes que necesitaba una reforma integral, focalizada en una profunda intervención de interiorismo y decoración en Barcelona, dado que todo estaba muy anticuado. Respecto a la distribución, el estudio Tinda’s Project apenas hizo cambios, ya que se ajustaba bastante bien a las necesidades del matrimonio y su hija adolescente, salvo un par de tabiques que se movieron para hacer los baños un poco más grandes. 

Las peticiones de los nuevos dueños se centraron en disponer de estancias abiertas y amplias, además de espacio para almacenamiento que se consiguió gracias a los armarios a medida situados en el pasillo. Éste, en forma de L, es el que articula toda la planta del piso, cuya superficie suma 123 metros cuadrados, terrazas incluidas.

Otra de las ventajas del piso es su condición de esquinero, lo que facilita que todas las estancias, salvo un pequeño despacho situado junto al recibidor y los dos baños que dan al interior del edificio, presuman de mucha luminosidad, además de vistas a la calle.

DISTRIBUCIÓN

ENTRADA

El recibidor, de líneas sencillas, cuenta con sendos armarios roperos a lado y lado de una consola, todo diseñado a medida por Tinda’s Project y con el acabado gris topo que caracteriza la paleta cromática de todos sus proyectos. En estos mismos tonos se ha elegido también el papel de rayas horizontales de la pared.

COCINA

Desde la entrada al piso, de frente se inicia el primer tramo del pasillo que conduce directamente a la cocina, una de las estancias mejor aprovechadas. Su planta rectangular permite disponer de dos zonas claramente diferenciadas. Por un lado, la de trabajo en forma de U situada en la parte interior y cuyo mobiliario ha sido actualizado con puertas y tiradores nuevos, manteniendo la encimera clásica de granito negro, a juego con el suelo porcelánico también ya existente que enmarca esta zona. 

En la parte más exterior, y con acceso directo a una de las terrazas, se ha situado el office junto a todo un mueble que recorre la pared y diseñado a medida por el estudio con el mismo acabado que el resto de la cocina. Además de algunos electrodomésticos integrados, incluye los propios de lavandería, además de una parte más decorativa y de servicio para la mesa. La existencia de un pilar maestro que ocasionaba un fondo muy estrecho, se aprovechó para colocar la televisión.

SALÓN

El segundo tramo del pasillo conduce hasta el salón que ofrece una original y apenas perceptible forma oblicua respecto a la planta general. Además, cuenta con una mini-antesala abierta que se ha destinado a rincón de lectura. Junto al sillón orejero y la estantería de pladur se ha colocado una mesa tipo libro apoyada en la pared diseñada por el estudio y que, para las ocasiones especiales, se abre y puede acoger hasta 12 personas. Cerrada se presenta como una consola que sirve de apoyo para algunos elementos decorativos.

El espacio más grande acoge el salón presidido por un sofá con chaiselongue hecho a medida y tapizado con la misma gama de colores de toda la vivienda, como se aprecia también en las cortinas y la alfombra. Junto al sofá, Tinda’s Project ha diseñado la librería con espacios abiertos y cerrados que aportan un dinamismo visual al ambiente.

TERRAZA

Desde el salón se sale a la terraza proyectada por el departamento de paisajismo de Tinda’s Project. Además de añadir una tarima especial para exteriores, se ha revestido todo el perímetro con un diseño en madera que alterna jardineras y bancos, dejando la parte central libre para colocar unas mesas auxiliares. Un par de celosías también de madera aportan cierta intimidad al espacio.

DORMITORIO PRINCIPAL

Justo en frente del rincón de lectura se encuentra el acceso al dormitorio del matrimonio que presume de mucha luminosidad, ya que cuenta con dos ventanas, una de las cuales conecta con la terraza. Todos los muebles se han hecho a medida: el escritorio que mira a la terraza con la butaca, el banco tipo puff para los zapatos y el cabecero de madera y laca que lleva las mesitas y las lámparas integradas. Nuevamente, el tono gris topo propicia un entorno ambiental único, incluyendo las cortinas a medida, y tan solo alterado por algunas pinceladas de color propuestas para los textiles de la cama, destacando la fotografía que preside el dormitorio.

BAÑO PRINCIPAL

Tanto el pavimento como el revestimiento de la zona de la ducha es un porcelánico de imitación mármol en tono oscuro, a juego con el marco del espejo y la grifería del lavabo. El mueble suspendido del lavamanos es un diseño de Tinda’s Project con la cajonera en acabado gris ratón y la encimera blanca.

BAÑO DE CORTESÍA

El baño de cortesía, se ha revestido de un porcelánico blanco de imitación mármol que juega con diferentes tamaños y acabados, ya que el frente del lavabo se ha elegido en el formato tipo metro y para la ducha, es liso. 

Destaca por su contraste el mueble hecho medida en laca negra con los tiradores dorados situado en una línea que se prolonga desde el lavabo hasta el inodoro, integrando el depósito, que no se ve. 

Interiorismo de lujo en el exclusivo Paseo de Gracia

El propietario, un viajero empedernido extranjero con raíces catalanas y con una vida social muy activa, encontró en este inmueble del centro de Barcelona la vivienda ideal para sus estancias en la ciudad. Tenía muy definida la zona que buscaba en la que implementar un proyecto de interiorismo de lujo: el exclusivo Paseo de Gracia. La suerte quiso que apareciera este piso que, en realidad, es la suma de dos, aunque el proyecto de reforma se trabajó de forma conjunta. “El planteamiento que nos solicita el cliente es el de una vivienda con zona de invitados”, declara Eva Mesa, co-fundadora del estudio Tinda’s Project, autores de la reforma.

De planta rectangular, la superficie suma unos 156 metros cuadrados de un piso situado en un edificio de 1909. De ahí la existencia de elementos constructivos originales tales como rosetones, cornisas, suelos hidráulicos, etc. que el propietario quiso conservar con la idea de mantener ese toque regio de las señoriales casas de la burguesía catalana. Pero, al mismo tiempo, no quería renunciar a unas estancias actuales y confortables con la idea de crear una vivienda agradable para las personas que la disfruten, ya sean sus amigos o los inquilinos temporales, dado que también se alquila para estancias cortas.

Estilo ecléctico: un clásico modernizado

“El resultado del proyecto de interiorismo lo podríamos definir de un estilo ecléctico, porque conserva un aire clásico pero modernizado, con algunos toques irreverentes”, explica Eva Mesa. Salta a la vista también una cierta pomposidad estética fruto de la selección de materiales de la más alta calidad, otra de las peticiones del cliente, y que dan como resultado un interiorismo de lujo en Barcelona. En este sentido, y como es característico de Tinda’s Project, se incidió bastante en realzar las texturas de los diferentes materiales, creando acabados lujosos y elegantes, en línea con el tipo de vivienda, enfocada a unos clientes e inquilinos internacionales, de alto nivel adquisitivo, procedentes de cualquier lugar del mundo.

DISTRIBUCIÓN: vivienda con zona de invitados

El acceso a la vivienda ya marca la distribución entre las dos zonas -la principal se abre a la izquierda y la de invitados a la derecha-, como forma también de establecer las parcelas propias de intimidad que cada una pueda requerir en un momento dado. Esta división espacial vendría marcada por la distribución original de los dos pisos que se varió más bien poco, si bien es cierto que, en realidad, tras la reforma, se considera una única vivienda, intención avalada también porque se sigue una misma línea en el interiorismo de todos los espacios.

Vivienda principal (104 m2)

La zona del pasillo de entrada -que acoge dos dormitorios y un baño- viste sus paredes con un delicado papel con textura sobre el que destacan dos fotografías de Romina Ressia.

Situados uno frente al otro, los dos dormitorios se plantean prácticamente de forma simétrica, incluso en su interiorismo, con la única diferencia que en uno hay dos camas y en el otro solo una. Pero ambos comparten carpintería blanca para los armarios, ropa de cama en tonos ocres y azul petróleo, papel mural con textura en la parte superior del arrimadero y el uso de espejos encima del cabecero para crear amplitud visual.

El baño es un auténtico propósito de elegancia gracias a los tonos oscuros de la encimera de mármol, así como el revestimiento porcelánico de suelos y paredes. Resalta mucho la veta blanca que potencia las texturas naturales, combinando así con los sanitarios.

Tras una elegante puerta de doble hoja se accede al amplio salón desde el que se vislumbra al fondo la zona del comedor. Destaca la altura original de los techos, así como los elementos decorativos perimetrales en las cornisas y, muy especialmente, el rosetón central reservado como base para la lámpara colgante. Otro detalle muy bonito es el vitral esquinero de vidrio soplado realizado artesanalmente con los colores propios del modernismo catalán y que rematan una abertura en forma de ventana que da al comedor, haciendo que el paso de la luz incremente el encanto cromático de sus cristales antiguos. Un enorme sofá en forma de U hecho a medida y, sobre éste, varios espejos de grandes dimensiones parecen mirar de frente al mueble para la televisión y librería también diseñado a medida por Tinda’s Project, creando una acogedora combinación de estilos. La nota de color la ponen los tejidos y estampados de los cojines a juego con las pantallas a diferentes alturas de la lámpara.

Mientras que en el salón el parquet original restaurado se cubre con una imponente alfombra aterciopelada, en el comedor se ha conservado el suelo hidráulico también original, cuyo dibujo parece recrear en sí mismo una alfombra que sirve para delimitar la zona de la mesa. El comedor se sitúa frente a una gran cristalera que recorre toda la fachada posterior del piso, alcanzando la cocina abierta. Ésta destaca sobremanera gracias a la combinación de blanco y negro y también de materiales. El suntuoso brillo del negro lacado de los muebles contrasta con la piedra Neolith Calacatta blanca de las superficies creando un conjunto que resulta visualmente muy sofisticado, potenciado, si cabe, por la luminosidad natural que genera unos reflejos muy elegantes. La imponente isla se ideó como zona de trabajo y, a la vez, barra para comidas más informales.

La vivienda principal se complementa con la suite a la que se accede desde el salón. Una paleta relajante de grises en textiles, mobiliario, revestimientos y accesorios protagoniza la estancia, incluyendo el baño y un pequeño rincón destinado a despacho junto a los armarios vestidores. Unas caretas decorativas adquiridas en uno de los viajes del propietario presiden la pared del cabecero, revestida con papel, y cuya retroiluminación inferior realza un bonito efecto de teatralidad.

Zona de invitados (52 m2)

La estancia central de esta zona es un salón cuadrado con un sofá situado frente a un mueble panelado hecho a medida y que incluye el televisor. En un lateral, Tinda’s Project diseñó un pequeño office con zona de aguas, nevera integrada y una balda que hace de mesa de trabajo. Todo el mobiliario se ha hecho con la misma madera en un color gris personalizado.

En torno a este pequeño salón se vertebran el resto de estancias. En un lado, dos de ellas corresponden a sendos baños completos con tonos y línea decorativa muy similares. En el otro lado, frente a los baños, se abren dos dormitorios dobles cuyos ventanales ofrecen vistas al exclusivo Paseo de Gracia. Uno de ellos juega con los tonos dorados del cabecero y el azul para determinadas piezas textiles, como una banqueta y la ropa de cama, y el otro apuesta también por el tapizado azul para las cortinas y el cabecero combinado con textiles en un gris plata para los cojines, alfombra y ropa de cama. Esta mezcla cromática se replica en el mobiliario a medida de esta habitación (armarios, tocador y mesitas de noche) cuya madera ofrece un acabado en textura piel y los tiradores son piezas de cerámica. En conjunto, todos estos textiles aterciopelados y algunos de los muebles revestidos con textura piel dan idea de esa buscada pomposidad decorativa, en línea con toda la vivienda.

LAS CLAVES DE LA REFORMA

Los interioristas de Tinda’s Project, cuando accedieron a la vivienda por primera vez, se encontraron con materiales y acabados de baja calidad, todo lo contrario de lo que sabían que el cliente quería. Pero también vieron el potencial de restaurar los elementos originales constructivos y poderlos integrar en un proyecto de interiorismo de lujo actual. Para ello jugaron con las claves de su trabajo a la hora de combinar los diferentes estilos y el uso de materiales naturales y texturas.

Tomando como hilo conductor una base cromática generalizada de grises, color característico del estudio, se decidió implementar toques en otros tonos para realzar el ambiente. Por ejemplo, se han utilizado ocres muy acogedores en accesorios textiles y tapicerías, así como en un elegante azul petróleo, e incluso en algún baño destacan detalles en color coral. En el salón se implementan todos ellos en los cojines del sofá, a juego con las pantallas de la lámpara. Y hay que destacar el uso del negro, en algunas estancias como color predominante, ya que para Eva Mesa “aporta un toque distintivo, es muy elegante y ayuda a romper con la paleta lineal y como color neutro, resulta atemporal”. En este proyecto se ha aplicado en la cocina, combinado con blanco, y en el baño de la vivienda principal.

Como es propio de Tinda’s Project, todo el mobiliario se realizó a medida, buscando además que se visualice la veta de la madera para incrementar su valor natural. E incluso el tono de los muebles se ha hecho ex profeso para este proyecto. Sucede lo mismo con el uso de piedras naturales como el mármol, realzando la visión de la veta gracias al juego de contrastes entre el blanco y el negro. El resultado es un proyecto con un interiorismo de lujo en el corazón de Barcelona.

Interiorismo con estilo mediterráneo

La primera impresión que despierta esta casa responde perfectamente a los deseos de sus propietarios: “Comodidad, olor a vacaciones y a relax”. Así pues, Tinda’s Project, los autores del proyecto de interiorismo, acertaron de lleno con este 100% estilo mediterráneo.

Esta segunda residencia familiar de obra nueva está situada en pleno corazón de la Costa Brava, en la localidad de Palamós (Girona), y cuenta con una superficie de 140 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, más 30 metros cuadrados de terraza. Según Eva Mesa, diseñadora de interiores y co-fundadora del estudio, “no tienes sensación de casa adosada, gracias a que toda la vivienda cuenta con unas claraboyas que hacen que haya luz natural en todos los espacios”. Además, las vistas a la terraza desde la planta baja y al mar desde la superior potencian ese bienestar propio de las viviendas individuales.

Salón-comedor

La estancia principal de la planta baja es el salón-comedor abierto y proyectado hacia el exterior, cuyas vistas se disfrutan especialmente desde el sofá rinconero en forma de L. La armonía visual de los tonos naturales y suaves de las tapicerías, cortinas y mobiliario se ve salpicada, como un guiño al cercano e inspirador Mediterráneo, por los toques azules de los cojines, cuadros, pantallas de lámparas y elementos decorativos.

En una vivienda de estas características no podía faltar uno de los indispensables de Tinda’s Project, las texturas y los tonos naturales en el mimbre de las sillas, el ratán de la alfombra y las fibras naturales de cestas de las plantas y lámparas.

El color blanco es el telón de fondo de todos los ambientes para potenciar la luminosidad del estilo mediterráneo y la amplitud y para destacar cada una de las piezas elegidas para las diferentes estancias. La excepción la marcan los dos muebles hechos a medida, uno junto al sofá y el otro debajo de la escalera, que gracias a la madera blanca quedan más integrados en las paredes, cediendo el protagonismo a los elementos que los decoran.

Dormitorio principal

En la habitación tipo suite se repiten los mismos patrones estéticos que en la planta principal, es decir, predominio del blanco, también en piezas de mobiliario como la cajonera y el espejo, toques de materiales naturales en las lámparas, y la nota de color azul mar en los textiles que visten la cama. Destaca el cabecero tapizado en gris, un tono muy vinculado al ADN de Tinda’s Project, con el detalle de las tachuelas que siguen el dibujo del borde.

Dormitorio de invitados

Para esta habitación se ha apostado por darle el protagonismo a otro color que igualmente despierta las connotaciones vacacionales de estilo mediterráneo de la casa, y que no podía ser otro que el amarillo del sol. Combinado con el blanco y el suave gris de las sábanas resulta muy llamativo, a la vez que aporta serenidad al espacio.

En los cojines, aunque de los mismos tonos, se juega con diferentes estampados y dibujos para romper con las líneas simétricas del conjunto de la decoración, protagonizada por las dos camas que también tienen el mismo cabecero que el dormitorio principal, que sirve de nexo de unión estético entre ambos.

Espacios de baño

En la primera planta, la casa cuenta con dos baños con ducha, el de la suite y el de uso para los otros dormitorios, de líneas muy parecidas que combinan elegancia y sobriedad a partes iguales. El de la suite, como valor añadido, presume de mucha luz natural y vistas al mar.

Ambos son amplios y resultan cómodos y acogedores y es que, en palabras de Eva Mesa, los baños deben también incluir “algún toque de decoración, ya que no me gusta que resulten fríos”. Entre algunos de estos detalles, como pueden ser un cuadro, una planta o unas velas, también se incluyen los aromas, ideales para aportar esa esencia que personaliza el ambiente y lo hace más agradable, si cabe.

Terraza

Esta casa no sería lo que es sin su terraza, desde la que se escucha las olas del mar. Es el rincón preferido de los propietarios para esas veladas bajo las estrellas, en familia, con amigos o simplemente acompañado/a de un buen libro.

En su ambientación de estilo mediterráneo participó Manuel Maíllo, paisajista y co-fundador del estudio Tinda´s Project, quien apostó por dar vida a dos espacios. Por un lado, el que sirve de comedor de verano y, por otro, el protagonizado por la cama balinesa que recrea el más apetecible de los chill-outs.

Aquí, paisajismo y decoración se dan la mano con sabia maestría. Las plantas y los setos ponen la nota natural como elementos vivos indispensables en un espacio exterior, y a efectos decorativos se ha buscado seguir el mismo hilo conductor seleccionando cojines con estampados de plantas y en colores verdes muy frescos.

Los textiles son agradablemente naturales y ligeros, pero a la vez resistentes a las inclemencias del tiempo. El resultado es un espacio al aire libre para disfrutar todo el año y que incrementa esos deseos de relax y desconexión que demandaban los propietarios.

Una reforma integral ‘a fuego lento’

El proyecto de esta vivienda se ha ido haciendo ‘a fuego lento’, es decir, las intervenciones se han ido realizando por partes en las diferentes estancias hasta tener el resultado de la reforma integral que, ahora ya sí, el estudio de interiorismo Tinda’s Project puede mostrar en su totalidad.

Este piso, de 140metros cuadrados, situado en la ciudad de Barcelona pertenece a un matrimonio con hijos ya mayores que ya no residen en casa, una etapa que los propietarios han aprovechado para darle una nueva imagen a la vivienda familiar, ya no solo con intención de actualizarla, sino también para adecuarla a otras necesidades. La prueba es que la intervención del estudio liderado por Eva Mesa ha implicado tanto trabajos de obra incluyendo el cambio de viejas instalaciones, como de interiorismo y decoración.

A la búsqueda de la máxima luminosidad

Uno de los principales condicionantes del piso es su ubicación en los bajos del edificio, lo que supone una menor entrada de luz natural y, por tanto, había que pensar en los mejores recursos para conseguir potenciarla al máximo. 

El primer paso fue aclarar el parquet que había de origen. Se procedió a restaurarlo en toda la vivienda y, con ello, restarle intensidad a la madera de roble. La siguiente decisión que tomó Tinda’s Project fue la de recurrir a una paleta cromática basada en el blanco (incluida la carpintería de las puertas) y en la madera natural, lejos de los tonos grises habituales de sus proyectos que, en esta ocasión, no hubieran ayudado en esa búsqueda por tener espacios más luminosos. 

Esto se ha conseguido perfectamente tanto en el salón-comedor como en la suite, las dos estancias que tienen entrada directa de luz desde el exterior a través de grandes ventanales.

DISTRIBUCIÓN

Una de las estancias que ha mejorado notablemente es el recibidor. Por un lado estéticamente, ya que se ha reformado por completo y se ha dotado del mínimo mobiliario, con una consola de estructura fina y unos pocos accesorios decorativos. Y por otro, por la luminosidad. Antes pecaba de oscuro y ahora, con las paredes blancas y el suelo más claro, parece otro, destacando la recomendable idea de la puerta de acceso al salón (a mano derecha y corredera) con una parte acristalada, lo que permite el paso de la luz natural.

Salón y comedor comparten el mismo espacio y es la intervención más integral que ha hecho Tinda’s Project en el piso, con todo completamente nuevo, a excepción de los cuadros que son obra de la propietaria y, aunque en tonos pastel, aportan el toque más llamativo a un predominante ambiente sereno y relajante de blancos y crudos.

En el salón, dos sofás en forma de L protagonizan la parte más confortable, en torno a una mesa de centro de cristal que incrementa más si cabe la sensación de ligereza y amplitud. La tapicería de los sofás, los estores y los pufs han sido confeccionados por Tinda’s Project, en colores muy claros, como la alfombra.

Mención especial se merece el mueble de la televisión hecho a medida por el estudio, también en color blanco y pensado como elemento separador respecto al comedor aunque en una ubicación lateral discreta, que no interfiere en la zona de paso. En la pared principal, se ha dispuesto un mueble cuyo diseño es muy identificativo de Tinda’s Project. En forma de letra ‘i’ mayúscula, va de suelo a techo en laca blanca, todo cerrado para almacenamiento salvo sendos huecos decorativos simétricos en madera y cristal.

El comedor para seis comensales es de líneas muy sencillas y las butacas han sido tapizadas por el estudio, al igual que la confección de las cortinas. Este se sitúa junto a la otra puerta que tiene este espacio y que conecta con el pasillo y las otras estancias del piso, favoreciendo un flujo más directo especialmente con la cocina.

La cocina fue de las primeras intervenciones que se realizaron en la vivienda. Se reformó en base a una línea más actual, toda en blanco y combinándola con el metal de la campana extractora, los tiradores y algunos electrodomésticos, e introduciendo algunos muebles con cristal.

De una línea muy similar es el baño de la suite, con quien la cocina comparte el pavimento cerámico blanco en formato grande. El hecho de no contar con luz natural condicionó la elección de un revestimiento en color hueso, así como el mueble del lavabo en color blanco también. La encimera alarga la pieza por encima del inodoro para crear una balda decorativa y se ha colocado otra volada, en la parte inferior del lavabo, para tener a mano lo más imprescindible. El espejo horizontal de grandes dimensiones y un original marco trenzado en acabado metálico, potencia el efecto de ampliar esta estancia.

En cuanto al dormitorio principal, un armario a medida blanco sin tiradores recorre la pared a los pies de la cama en una suave curva. De la misma madera son las dos sencillas baldas que hacen de mesita de noche a cada lado de la cama, sin más artificios, para dejar despejada toda la parte inferior y ganar en amplitud visual. Unos delicados estores en lino tamizan la entrada de luz natural y, al igual que la alfombra y la ropa de cama, también se han elegido en color blanco. La única licencia cromática permitida que altera la armonía del dormitorio es el mueble oscuro de nogal, una pieza de herencia de la propietaria.

La esencia del Eixample barcelonés con un interiorismo actual

El matrimonio alemán que adquirió este piso en Barcelona para sus escapadas a la ciudad buscaba no solo una ubicación céntrica, sino también una vivienda con ciertas reminiscencias de la arquitectura local. La combinación de ambas premisas quedaba acotada al emblemático distrito del Eixample, donde finalmente lo encontraron. 

Se trata de un edificio de fachada histórica completamente rehabilitada cuyas viviendas son de obra nueva, por lo que la intervención del estudio Tinda’s Project se focalizó en el mobiliario, decoración y attrezzo final. El piso, de 136 metros cuadrados, responde a la tradicional planta estrecha y alargada con salida exterior por ambos extremos; uno de ellos a la calle Muntaner y el otro al típico patio de interior de manzana. La habitual superficie compartimentada de estas viviendas se ha mantenido bastante fidedigna salvo en la zona más social, que presenta una mayor apertura de espacios para potenciar, precisamente, dicho uso. El resultado son dos dormitorios dobles, un baño completo, una suite con baño incorporado, un pequeño estudio, el cuarto de lavandería, la cocina, el salón-comedor y la terraza. 

La falta de cierta luminosidad natural en algunas estancias del piso llevó a la elección de una paleta cromática general muy clara, de paredes blancas y parquet de roble, que combinan perfectamente con el acabado habitual del estudio, en un tono gris ratón, implementado en prácticamente todo el mobiliario a medida, salpicado de algunos toques en color negro.

DISTRIBUCIÓN

El acceso queda justo en el centro del piso, algo que facilita una perfecta distribución entre la zona de día y la de noche, a lado y lado del recibidor. Éste, como suele ser habitual en este tipo de pisos antiguos, presume de unas generosas dimensiones y un gran ventanal. 

Lo que más destaca del recibidor es el detalle del suelo hidráulico original a modo de alfombra, en clara alusión al tipo de pavimento que se utilizaba en estas viviendas señoriales. Queda perfectamente integrado en el parquet de roble y su estética estampada se ve realzada frente al mueble a medida en dm lacado de acabado liso que Tinda’s Project fabricó ‘ex profeso’ para este espacio, en base a un diseño propio del estudio en tono gris ratón combinado con el detalle de la hornacina integrada en madera de roble y espejo.

Zona de día

En esta vivienda se optó por ubicar la zona de día en la parte interior, la más tranquila y con acceso directo a la terraza. Así, accediendo a mano derecha del recibidor y tras un breve pasillo, se abre un pequeño espacio a modo de antesala del salón-comedor donde se ha dispuesto un mueble a medida, del mismo diseño que el del recibidor, y que acoge además una pequeña vinoteca. 

Frente a este confortable y práctico espacio de paso se halla la cocina independiente, con puertas correderas. Su distribución en forma de U responde a un uso diario práctico, con la parte central completamente despejada, y el mobiliario en lacado blanco, incluida la encimera de silestone, aporta la luminosidad que le falta natural, ya que cuenta con una ventana pero da a un patio interior.

Cruzando un original doble vano se llega hasta al gran espacio social que comparten el salón y el comedor, conectado directamente con la terraza, por lo que la claridad aquí está garantizada. En primer lugar se encuentra el comedor, para seis personas, en torno a una mesa hecha a medida por Tinda’s Project, en roble, a juego con el acabado de las partes de madera de sus muebles. A su lado se sitúa el sofá rinconero también fabricado a medida para este proyecto, al igual que la alfombra, las cortinas y el mueble para la televisión. Toda la estancia desprende una armonía visual fruto de una misma línea en cuanto a tonos y materiales, únicamente alterada por los detalles en negro de las tres lámparas y algunos toques más subidos en los cojines, generando un conjunto muy elegante y sosegado que se repite en todas las estancias a modo de hilo conductor.

La terraza, con la opción del cerramiento, recuerda todavía más la fisonomía de las tradicionales galerías posteriores que suelen tener las viviendas de esta zona de Barcelona, con vistas a un tranquilo y amplio patio de manzana, también muy característico del entramado arquitectónico del Eixample. Las venecianas ayudan a tamizar la entrada directa del sol y permiten disfrutar tanto del práctico comedor como de la pequeña zona de relax con sofá que se ha creado en este espacio, sin duda, de los más disfrutados por los propietarios.

Zona de noche

De vuelta al recibidor, hacia el otro extremo, se sitúan las estancias de descanso y los baños. Un pasillo articula los dos dormitorios dobles y el baño que comparten, hace las veces de aseo de cortesía también, cuando hay visitas. Un mueble central hecho a medida por el estudio muestra los mismos acabados en dm lacado gris ratón que el resto del piso, añadiendo los tiradores en negro, como detalle distinguido.

La suite -y uno de los dormitorios- da a la calle Muntaner, por lo que cuenta con mucha luminosidad, razón que se ha aprovechado para incluir piezas y detalles en un tono gris más subido, como el cabecero y la cama, hechas a medida. Uno de los recursos para ampliar visualmente la suite son los espejos con los que se han vestido los dos armarios que miran al balcón y que reflejan dicha luminosidad. 

En cuanto al baño de la suite, sigue las mismas pautas estilísticas y de acabado del otro baño, con predominio del color blanco en pavimento y revestimiento y con el mueble hecho a medida en dm lacado y madera de roble, y los tiradores en negro.

Paisajismo en Barcelona para un ático con terraza

El interiorismo y la decoración de este ático de lujo fue todo un sueño para el estudio de interiorismo en Barcelona, Tinda’s Project. Cuando Eva Mesa y su equipo lo visitaron por primera vez era un piso oscuro y sin vida en el que se implementó la abertura de grandes ventanales y la creación de espacios abiertos para potenciar la entrada de luz y la comunicación de su interior con la terraza, en la que se llevó a cabo el proyecto de paisajismo y decoración de los exteriores.

Este ático de lujo disfruta de unas vistas privilegiadas de Barcelona y, tras la reforma integral, también de unas estancias amplias que comunican directamente con la terraza. El gusto por los detalles, la sensibilidad en los acabados y la explosión de naturaleza de su exterior lo convierten en un espacio lleno de romanticismo y modernidad, siendo el mejor reflejo del carácter de su propietaria.

La decoración sobria y elegante en tonos blancos y neutros está acompañada de la mezcla de piezas antiguas de familia con elementos actuales en líneas más rectas, creando la combinación perfecta para un resultado ecléctico y elegante al mismo tiempo, sin estridencias.

Este proyecto de paisajismo de Barcelona, que se llevó a cabo mano a mano con la propietaria, se ha diseñado para que sus plantas y flores, pensadas con una combinación efectista de colores, convivan durante todas las estaciones del año llenando de vida los exteriores.

Un mini piso con un gran proyecto de interiorismo

La decoración de pisos pequeños es todo un reto, pero siempre da grandes resultados si se trabaja bien cada aspecto del proyecto de interiorismo.

En este caso se trata de la primera vivienda de una pareja, de cuya ilusión se contagió el estudio de interiorismo de Barcelona para llevar a cabo unos espacios de diseño que exigieron una distribución muy estudiada con la idea de conseguir una vivienda visualmente espaciosa y acogedora.

Los pequeños detalles de la decoración llenos de significado son los que han marcado cada uno de los rincones de este pequeño piso, donde se encontró la pieza perfecta para cada lugar en cuanto a funcionalidad y estética, y siempre de la mano de los emocionados propietarios que no veían el momento de entrar a vivir y compartir la que sería su primera casa.